Folletos Misioneros Ortodoxos

 

 

 

 

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Sant?simo Patriarca  de Mosc? y Toda Rusia KIRILL

Santísimo Patriarca de Moscú y Toda Rusia KIRILL

 

Primer Jerarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero Metropolitano de Am?rica Oriental y Nueva York HILARION

Primer Jerarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Extranjero Metropolitano de América Oriental y Nueva York HILARION

 

Obispo de Caracas y Suramerica JUAN

Obispo de Caracas y Suramérica JUAN

Muchos Clérigos y Laicos de la Diócesis Sudamericana están aislados del resto de la Iglesia Imprimir Correo electrónico
Lunes 10 de Mayo de 2010 17:49

metropolitan Hilarion– Su Eminencia, ¿Cuándo visitó usted por primera vez América Latina?

– Me empecé a familiarizar con la región Latinoamericana en 1987. En aquel tiempo la Diócesis Sudamericana estaba gobernada por el Obispo Inocencio (Petrov, 1902-1987). Él llevó una vida interesante. Vladyka Inocencio luchó en la Guerra Civil Rusa y participó en la toma de Ekaterinburgo en Julio de 1918. Él estuvo dentro de la trístemente célebre Casa Ipatiev poco después de la ejecución del Zar Nicolás II y su familia. En 1948, Ivan Petrov (su nombre de laico), se dirigió a Argentina. En 1957, se convirtió en sacerdote, Padre Juan. Tras la muerte del Arzobispo Atanasio (Martos, 1904-1983) de Buenos Aires, Argentina y Paraguay, fue tonsurado como monje y se le otorgó el control de la diócesis huérfana.

El Obispo Inocencio pasó la mayor parte de su tiempo en Asunción, Paraguay, razón por la cual el Primer Jerarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Rusia, Metropolitano Vitaly (Oustinov, 1910-2006) me envió a Argentina. Yo recuerdo ese viaje cariñosamente. La impresión más grande fue hecha por la ceremonia de cambio de nombre de una de las calles de la capital argentina en honor del Santo Príncipe Vladimir, Igual a los Apóstoles.

Viajé a la Provincia de Misiones junto con el Rector de la Iglesia de la Santísima Trinidad en Buenos Aires, Arcipreste Valentin Iwasjewicz, donde la Iglesia Rusa del Exterior tiene dos parroquias. Visitamos a un anciano hombre ucraniano conocido como Don Juan, quien cultivaba mate, la cual tratamos de hacerla pasar al mate de calabazas con un caño de metal llamado bombilla. En un almuerzo en la localidad de Tres-Capones, las mujeres cantaron canciones folclóricas ucranianas, las cuales me recordaron mi juventud, la cual pasé entre emigrantes ucranianos.

Además de Argentina, visité BrasiI, Chile, Paraguay y Uruguay. En Santiago fui acompañado por el Rector de la Iglesia de la Santísima Trinidad y la Madre de Dios de Kazán, Archimandrita Benjamín (Vozniuk). Él me mostró la casa del Arzobispo Leonty (Filippovich, 1904-1971), el Obispo Gobernante de Chile y Perú entre 1953-1969, y me dio sus vestiduras, hechas de seda japonesa y bordados con flores. En Asunción, concelebré con Vladyka Inocencio en la Iglesia de la Protección, y en Montevideo, celebré la Divina Liturgia en la Iglesia de la Resurrección, la única Iglesia Rusa en Uruguay.

– En su opinión, ¿Cuándo la Diócesis Sudamericana alcanzó su más alto punto histórico?

– El florecimiento de esta diócesis duró un tiempo bastante largo. En la década de 1920, cuando una ola de inmigrantes que huían de los Bolcheviques en Rusia llegaron al Nuevo Mundo, comenzó un frenesí de construción de iglesias Ortodoxas. En la década de 1960, habían cuatro cátedras episcopales: Argentina y Paraguay, Brasil, Chile y Peru y Venezuela. Es interesante que el Metropolitano Vitaly, Primado de la ROCOR entre 1985-2001, fuera Obispo de Montevideo y Vicario de la Diócesis de Sao-Paolo y Brasil a comienzos de la década de 1950. Él estableció un monasterio en Sao Paolo dedicado a San Job de Pochaev, estableciendo un orfanato para niños y montó una imprenta.

– En su visión, ¿Cuál es el estado actual de la diócesis?

– La Diócesis Sudamericana está atravesando una profunda crisis. Hay razones para esto: la falta de clero, los oficios divinos poco frecuentes, la falta del conocimiento eclesiástico necesario, especialmente en las provincias. Todo esto ha tenido problemáticas consecuencias. Por ejemplo, en Paraguay, docenas de rusos se han casado Católicos y ahora asisten a iglesias Católicas. Afortunadamente ellos aún no han olvidado sus raíces, y cuando tienen la oportunidad, asisten a los oficios Ortodoxos.

El problema de no tener suficiente clero es oneroso. El Seminario en el Monasterio de la Santísima Trinidad ha tenido docenas de graduados de Latinoamérica, sin embargo, un gran número de ellos se establecieron en los E.E.U.U. Por supuesto, la Iglesia del Exterior tiene gente que desea servir en la Diócesis Sudamericana, pero algunos no hablan Español o Portugués, otros no hablan Ruso o, en efecto ni siquiera conocen el Eslavónico Eclesiástico.

En Enero de 2010, sufrimos una grave pérdida: un joven sacerdote, el Padre Rodion Aragón, murió, quien fuera recientemente ordenado al sacerdocio y nombrado Rector de la Iglesia de la Madre de Dios de Vladimir en San José, la capital de Costa Rica. Antes de eso, no teníamos sacerdotes residentes de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Costa Rica. Ahora los feligreses se quedaron sin pastor una vez más.

– ¿Quizá la crisis de la diócesis sea un relejo de las dificultades sufridas por la diáspora rusa en general?

– Sin duda, los dos están relacionados. En 1987, visité aquella colonia rusa que estaba en un período difícil. Sus miembros habían descendido significativamente. Cientos de rusos, debido a dificultades materiales, se marcharon a otros lugares, principalmente en los E.E.U.U. Las organizaciones rusas decayeron. La publicación de periódicos en lengua rusa y revistas ha casi cesado. Ya no están siendo publicados libros. Desde entonces, poco ha cambiado.

Pero no importando qué, el pueblo ruso no puede perder su firme fe. Las nuevas generaciones son motivo para una gran esperanza. Durante mi primera visita a Buenos Aires, me reuní con jóvenes rusos y vi que ellos se esfuerzan por sumergirse en la tradición espiritual rusa y de aprender más acerca de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Los jóvenes están bien conscientes de que el único lugar en torno al cual pueden venir juntos es la parroquia Ortodoxa. Yo compartí mis pensamientos sobre esto con ellos. Pasaron varios años, y entonces en Sao Paolo se celebró la primera conferencia juvenil de la Diócesis Sudamericana.

– La cátedra Sudamericana ha permanecido vacante por tres años desde la muerte del Obispo Alejandro (Mileant, 1938-2005). En Junio de 2008, Vladyka Juan (Berzins) fue nombrado con el título de Obispo de Caracas, y más tarde Obispo de Sudamérica. ¿Qué cambios han tenido lugar en la Diócesis durante su gobierno?

– La presencia de un obispo es extremadamente importante. Como resultado de la edad y de la enfermedad del Arcipreste Mitrado Vladimir Skalon, el único sacerdote de la Catedral de la Resurreción en Buenos Aires, el Obispo Juan celebra regularmente los oficios en esa iglesia. Las oraciones de Vladyka refuerzan la fortaleza espiritual de sus feligreses.

En Septiembre de 2009, llegaron noticias de que las autoridades argentinas fallaron a favor de la comunidad de la Catedral de la Resurrección sobre la disputa de propiedad con un grupo de gente que se fue al cisma tras el restablecimiento de la comunión canónica dentro de la Iglesia Rusa en 2007. Los cismáticos trataron de cambiar las Regulaciones de la Asociación Ortodoxa Rusa en Argentina, presentándose ellos mismos como la persona jurídica de la Iglesia Rusa del Exterior con el propósito de apoderarse de su propiedad. Ellos apartaron al Presidente de la Asociación, Arcipreste Vladimir Skalon e introdujeron nuevos miembros. El Padre Vladimir y el Arcipreste Igor Bulatov, Rector de las Iglesias de la Protección y San Hermógenes en las afueras de Buenos Aires, presentaron una denuncia en contra de los cismáticos ante el Ministerio de Justicia de Argentina. Después de dos años de litigio, el Inspector General restauró al Padre Vladimir en su puesto y declaró inválidas las decisiones de las reuniones de la asociación de 2007-2008.

– ¿Qué evocó, en la firma del Acta de Comunión Canónica con el Patriarcado de Moscú, el descontento de la mayoría de las parroquias de la Iglesia Rusa del Exterior en Latinoamérica?

– Muchos clérigos y laicos de la Diócesis Sudamericana han estado aislados de la Iglesia. Ellos están poco interesados en lo que está sucediendo en su patria histórica y viven con concepciones anticuadas sobre el Patriarcado de Moscú. En ello radica la razón por la cual más de la mitad de las parroquias de la Diócesis Sudamericana rechazaran la obediencia a la jerarquía y se unieron a la así llamada “Administración Central Temporal y Suprema de la Iglesia Rusa del Exterior” encabezada por el “Obispo” Agafangel (Pashkovsky), quien fue suspendido por nuestro Sínodo de Obispos y depuesto. Los fieles de Sao Paolo se han encontrado en un dilema: están obligados a buscar ministerio espiritual de los cismáticos, ya que simplemente no hay parroquias canónicas en la ciudad.

– ¿Qué medios ve usted en la cura de esta división eclesiástica?

– El principal camino es orar por aquellos que se separaron de la plenitud de la Iglesia. Los cismáticos deben aprender a seguir las decisiones adoptadas por la única Iglesia inspirada por el Espíritu Santo. En mi opinión, en el futuro cercano nuestros equivocados hermanos reconocerán que estar en el cisma es un callejón sin salida espiritual.

– ¿Cuánto ha exacerbado el cisma la aparición de una “Diócesis Sudamerican” con su propio “obispo,” Gregorio (Petrenko)?

– Pienso que esencialmente nada ha cambiado. El “Obispo” Gregorio de Sao Paolo y Sudamérica no tiene animosidad hacia la Iglesia Rusa del Exterior. Él está tomado un enfoque de ver y esperar, y ruego que el Señor le muestre el camino correcto.

– ¿Cuán importantes fueron los Días de Rusia celebrados en Latinoamérica en Octubre-Noviembre de 2008?

– Este fue un evento muy importante para los participantes. Los obispos y sacerdotes de Rusia pudieron conocer la vida de las parroquias de la Iglesia del Exterior. La diáspora ruso-parlante fue capaz de orar en oficios divinos celebrados por clérigos de ambas ramas de la Iglesia Rusa por primera vez. Miles de Latinoamericanos, a través de la exhibición “Rusia Ortodoxa,” de los conciertos dados por el Coro Masculino del Monasterio Sretensky y el contacto con sacerdotes rusos, llegaron a contemplar la riqueza de la Ortodoxia Rusa.

– ¿Cómo se está desarrollando la relación entre la Iglesia Rusa del Exterior y los iglesias Cristianas de la región?

– En Latinoamérica, tenemos buenas y amistosas relaciones con las Iglesias heterodoxas. Estos son principalmente Católicos Romanos, y no podemos ignorar a la Iglesia Católica. Pero la Iglesia del Exterior rechaza cualquier iniciativa ecuménica y oraciones conjuntas.

– ¿Mantiene usted contacto con órganos de gobierno en Latinoamérica?

– Si, la Iglesia Ortodoxa Rusa tiene contacto con oficinas gubernamentales cuando es necesario. Durante los Días de Rusia en Latinoamérica, la delegación eclesiástica fue recibida por líderes políticos en varios países. Pero principalmente, trabajamos con embajadas y consulados de Rusia, los cuales siempre nos ayudan.

Miguel Palacio entrevistó a Su Eminencia el Metropolitano Hilarión
22 / 04 / 2010
 
http://www.russianorthodoxchurch.ws/synod/engdocuments/enart_latinamerica.html